miércoles, 30 de enero de 2013

Domingo de engordar junto a mi amor

Sabían los novios, Esthela y Juan, que si tragaban un bocado más, explotarían. Sabían que siendo una tarde de Domingo tan hermosa allá afuera, la habían desperdiciado toda viendo sólo películas en el televisor de él. Aún así, seguían haciéndolo cada domingo.

Cada vez que amanecía, cada semana, aquél día que los cristianos aprovechan para hacer sus cultos y oraciones a sus anchas, él se dedicaba a conseguir su "cine de arte" y "comida rica".

Lamentablemente, el día de ayer fueron encontrados en estado de descomposición sus dos cuerpos, uno junto al otro, ambos con expresiones faciales que mostraban una vida insatisfecha, pero con catsup en las comisuras de la boca.

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